
Por medio de un relato músico-teatral, Hanuk revela de forma sorprendente el
problema del “padre ausente”. Su
montaje cruza temáticas de la narratividad, la psicología infantil y la música,
enfocándose en la relevancia de representar en escena el conflicto del padre
ausente. Hanuk se sitúa en el seno de
la tradición oral, y por esto busca llegar a un público familiar que integre
también a personas con discapacidad visual.